Nuestra imagen personal

La mayoría hemos oído alguna vez: “Una imagen vale mas que mil palabras”, que nuestra apariencia es “la carta de presentación” con la que damos una imagen o impresión de nuestra persona y probablemente esta primera sensación suele persistir en la opinión que se hacen los demás. Pues bien, es cierto, como también lo es que puede condicionar la manera en que se desarrollará las relaciones futuras, es a lo que se le denomina: Efecto Halo, esa especie de fogonazo visual que emitimos, está estrechamente relacionado no solo con el tipo de ropa o maquillaje que utilicemos, si no también con la verdadera visión que tenemos de nosotras mismas.

 Esta imagen se proyecta al exterior tanto en la elección de la indumentaria como en nuestras expresiones faciales, posturas y todo aquello que revela como sentimos que somos, lo cual nos da una enorme señal, de que para dar la impresión adecuada, ante todo debemos conectar realmente con nuestra esencia que a su vez, nos permitirá ver todas las opciones y potenciales inexplorados hasta el momento.

Esta conexión aporta la conciencia acertada para proyectarnos física y emocionalmente como deseamos y, actúa como el escudo que nos impide imitar los mencionados “cánones de belleza” que poco o nada tienen que ver con la realidad y con nuestra naturaleza, haciendo peligrar la identidad de nuestra personalidad e incluso hasta nuestra salud.

El cuidado estético, los estilos, colores , nuestra visión y la de los demás, alinear lo que somos con lo que mostramos y sacar todo lo que poseemos de forma original, son solo algunos de los ingredientes que debemos tener en cuenta para lograr una imagen en sintonía y equilibrio .
La realidad es que aunque somos hermosas tanto acabadas de levantar o arregladas de gala no es menos cierto que el cuidado de la imagen es muy importante, ya que hará que se obtenga un estilo propio, una personalidad y un comportamiento que actúen como distintivo en una sociedad donde el cuidado y la proyección que alcanza nuestro valor estético es muy importante para nuestro desarrollo personal.

Es de mencionar que una imagen poco cuidada , exagerada o lejana a nuestra voluntad de expresión no sólo afecta a nivel social también tiene efectos negativos sobre nuestra autoestima y estado de ánimo.
Lo más alentador en cuanto a todo lo mencionado es que contar con una imagen ajustada a nuestra persona y adecuada a contextos , no es algo innato; se trata de una habilidad que se aprende y esta al alcance de todas .

En nuestro próximo taller gratuito, aquí la invitación donde se dará información y consejos para lograrlo, el miércoles 5 de abril a las 19h en Kubik Barcelona, para las entradas: http://www.uolala.com/charla/conoces-el-poder-de-tu-imagen-personal-118536

Sororidad: algo más que “hermandad entre mujeres”

mujeres1

Últimamente estamos hablando mucho sobre la palabra “sororidad”, que proviene del latín: soror, que significa hermana. Este término que en su origen, se denomina como “hermandad” entre mujeres, proviene de los Estados Unidos en los años 70, en los inicios del movimiento feminista la escritora Kate Millet acuñó esta palabra en inglés: “Sisterhood” (hermandad) con el fin de recoger una idea por la que luchaba como activista: conseguir una unión social entre mujeres sin que existieran diferencias de clases, religiones o etnias.

Pero fue la antropóloga Marcela Lagarde quien afinó un poco más el concepto de sororidad para hablar de una amistad entre mujeres que se convierten en cómplices para trabajar juntas. Un compromiso para conseguir logros sociales y derechos de igualdad para la mujer, luchando unidas, como “hermanas” y “amigas”.

Podría parecer innecesario usar sororidad para decir que las mujeres están hermanadas y una podría preguntarse ¿por qué no simplemente usar sencillamente la palabra hermandad?

 Lo que sucede es que se trata más bien de un término reivindicativo, con un significado ético y político que a hermandad le falta.

Cómo estamos viendo los últimos años cada vez más el movimiento feminista está tomando más fuerza y como el pasado 8 de marzo, millones de mujeres de todo el mundo salieron a la calle para reivindicar sus derechos y conseguir una sociedad más justa e igualitaria.

A las mujeres no nos educaron con los valores de la amistad sino más bien para competir entre nosotras. Por eso ahora tenemos que andar explicando qué es la sororidad”, dice Malena Pichot, actriz y feminista argentina.